viernes, 19 de enero de 2018

CONFLICTOS

CONFLICTOS
Si hay una palabra que lo puede resumir casi todo en la vida es una de las que más nos genera pavor, CONFLICTO.

El conflicto aparece en nosotros los seres humanos, desde la carrera que hicimos cada uno de nosotros desde los huevitos, hasta llegar al ovulo, aunque suene ridículo, millones de otros espermatozoides salidos de “justo ahí” del progenitor, pelearon, entraron en conflicto conmigo, pero  incluso, aún siendo inconciente, yo soy el único de esa camada que logro tener la habilidad de permanecer vivo.
Pero no quiero perder el tema ni el hilo de lo que estoy hilvanando (dejemos de hablar de huevitos y viajes raros), acá el conflicto es el conflicto. ¿Por qué si no, tantas veces huimos de él? ¿Por qué si no, en tantas oportunidades decidimos resolverlos? El conflicto nace con el tiempo, y como tal lo acompaña de la mano en todo lo que el tiempo hace, porque cuando se resuelve, se genera otro, y así sucesivamente. Constante, presente, latente y activo, de este no se escapa definitivamente, si no que muta, se transforma para dar paso, así como pasa con el tiempo. Volutivo, esporádico, circunstancial, destinado, perpetuo, asignado por otros, o por otras cosas, en debate continuo, consiente o inconsciente, entre cuerpos pensantes, entre cuerpos instintivos, entre cuerpos inertes y en todas sus mixturas.
Conflictos en la mañana, resueltos al mirar el cielo, al mirar el espejo, conflictos con el otro por no poder entenderlo, conflictos con uno mismo por no saber conocernos, conflictos con el ambiente, por no saber adaptarnos, conflictos con la historia por no haberla vivido, conflictos que conflictos. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Preguntame que me gusta 2

¿Regresarías el tiempo para resolver algo que haya salido mal contigo o lo dejarías todo así, pues lo que ha pasado te hace ser quien eres?...